martes, 28 de septiembre de 2010

Madrid, Ciudad Real

Buenas a todos! Como han andado? Yo les cuento que estoy destruida del sueño que tengo, pero contenta. Anoche llegamos de Madrid con Vicky tipo 12.30, y entre desarmar bolsos, skype, ponerme al día con Facebook y todo eso me termine durmiendo como a las 4.30 y hoy me tuve que levantar al alba porque tuve mi primer día de clases, pero a eso ya se los contaré en otro post, hoy me dedico a contarles la experiencia en la Ciudad Real.
Como habíamos terminado el curso de cultura y ya no teníamos obligaciones formales en Granada hasta que empezaran las clases, con Vic decidimos irnos a Madrid por el fin de semana aprovechando que su tía vive allá y podía darnos alojamiento y orientarnos en la ciudad, así que así medio de “sopetón” armamos los bolsos el miércoles a la noche, y el jueves partimos para la estación de autobuses, previo pasar por la universidades a buscar los indispensables carnes de estudiantes para entrar gratis a los museos.
El día estaba nublado y fresco, pero basto que pusiéramos un pie en la calle para que empezara a lloviznar, pero eso no fue todo! Llegamos a mi universidad y mi carnet no estaba, y en relaciones internacionales me dijeron que tenía que esperar hasta que llegara a la facu, así que partimos sin mi carnet, pero si con el de Vicky.
Llegamos a la terminar como a las 12 y solo había pasajes para las 15, todo para atrás empezó, pero bueno, en cierto modo era buen augurio, una vez que se toca fondo no queda otra más que ir para arriba de nuevo. Para consolar nuestra espera nos fuimos al único Mc Donalds que hay en Granada y que de casa queda lejos, pero que esta a 100 mts de la Terminal, así que calmamos el embole con la grasa de un curto de libra con queso (que dicho sea de paso no tiene ni medio punto de comparación con el argentino), papas fritas con ketchup, coca zero (por supuesto) y un Mc Flurry de oreos. Así, tras un rato mas de espera y 5 horas de colectivo, llegamos a Madrid!
La llegada fue todo otro asunto. Habíamos quedado con la tía Marta (así se llama la tía de Vicky) de encontrarnos en “Plaza Castilla”, pero había que llegar hasta allá. Esto implicaba tomarse un subte (o metro como le dicen acá) y luego hacer combinación con otros. Estuvimos un rato con caras de bobas mirando el mapa hasta que un alma caritativa se le ocurrió preguntarnos a donde íbamos y por suerte el iba para el mismo lado, así que lo seguimos.
Llegamos a destino un poco retrasadas, pero marta nos estaba esperando y derechito nomás, con valijas y todo nos fuimos a cenar a un lugar donde nos esperaba Raúl, el marido de la tía de Vicky. Comimos y como estábamos muertas nos fuimos a dormir.
Detalle curioso/gracioso de la dormida: nuestras camas eran divanes de consultorios psicológicos, para mi que lo hicieron a propósito para que no extrañe… jajaja
El viernes empezó bien, bien temprano, había mucho para ver, así que nos subimos al 27, recorrimos todo el “paseo de la castellana” y nos bajamos en “plaza Cibeles”. Tras un fallido intento de encontrar una oficina de turismo que subsanamos comprando un mapa en un puesto de diarios decidimos que el primer destino del día sería el Museo del Prado.
Yo no podía creer estar ahí! Cuantas veces había escuchado nombrar ese lugar, cuantas laminas de esos cuadros había visto! No podía creer tener frente a mis ojos una pintura original de Tiziano, Goya, Velásquez y otros! Lo que sí la visita al museo es eterna, y una vez que ya habíamos pagado los 10 euros ni locas dejábamos algo si ver.
El prado es un museo clásico, así que Vírgenes, cristos y santos por donde se mire! Les juro que creo que hasta soñé con ellos! Me secaron el cerebro, pero hay unas obras maravillosas.
Al museo habíamos entrado como a las 11 y nos llevo 4 horas recorrerlo, así que salimos famélicas a buscar algo para comer, por lo que compramos unos sandwichitos en un chino de por ahí y nos dispusimos a ir a la “Puerta del Sol”. Caminamos y llegamos, pero no había nada! O sea, había una plaza con una fuente y mucha, mucha gente pero nada en particular como para que fuera tan famosa, así que nos sentamos con Vicky un rato a mirar el mapa y decidir como continuar el recorrido.
Decidimos agarrar la Gran Vía de Madrid e ir hasta la Plaza Mayor, para luego desde ahí partir para la catedral y el palacio real y ya volver al departamento a eso de las 18.
Llegamos a la Plaza Mayor (donde filme un viedito que pueden ver en el Facebook) y adentro encontramos una carpa con una réplica del obelisco porteño, que se llamaba Argentina en Madrid. Adentro vendían desde dulce de leche hasta empanadas, pasando por titas, rodhesias, cueros y hasta boxers de Kevingston. No les puedo explicar como se me iluminaron los ojos cuando en un quisco encontré palitos de la selva! Que felicidad! Los que me conocen saben la locura que tengo por esos caramelos, así que por más de que fueron las golosinas más caras de mi vida, no podía no comprarlos y me llevé dos bolsitas que, por supuesto me duraron lo que “un pedo en un canasto”, jajaja.
El palacio real es mucho menos extravagante de lo que uno se creería que es, por lo menos desde fuera, pero es raro estar ahí paradito sacándose fotos y pensar que atrás de esas ventanas hay un rey de carne y hueso, es raro pensar que lo reyes existen de verdad.
El mismo viernes a la noche partimos para la casa de campo de la tía Marta que queda como a unos 30 kilómetros de Madrid ciudad. El lugar y la casa son hermosísimos, y ni hablar de lo que significó estar allá. Era la primera vez que estábamos en una casa de enserio. Siempre parábamos en hoteles o en nuestro dpto. Que de hogar tiene poco y nada, aparte Marta y Raúl son los dos argentinos, y nos hicieron de comer milanesas, y, lo mejor, un super asado. El sábado fue un día increíble, que empezó con que nos despertaron con mate en la cama, comimos un riquísimo asado con ensaladas “a lo argentino” con los amigos de Marta y Raúl, y la concluimos con una mini caminata bordeando el lago. No se ilusionen, no es que ahora me guste caminar, es que el día estaba hermoso, y esta gente era super divertida, así que la caminata se hizo tolerable.
El domingo a la mañana nos fuimos al monasterio del Escorial que es a donde están enterrados todos los reyes, reinas, infantes y todo el circo desde el siglo 16, no saben que impresión ver todas esas tumbas! De vuelta, parecía que estaba viviendo un sueño.
El finde estuvo hermoso para descansar, comer, dormir, leer… Me senté al sol el sábado y me terminé el libro que estaba leyendo (pido recomendaciones para el próximo!) y el domingo me quede dormida y me ardí la cara, así que imagínense que ahora soy una solo peca. Pero siempre algo tiene que pasar, decí que ya lo tomamos como anecdótico: se nos rompió el auto en medio de la ruta de vuelta a Madrid. Paramos, vino la policía, esperamos a la grúa, nos tomamos un taxi y llegamos a casa re tarde y listas para la cama. Creo que ni alcanzamos a apoyar la cabeza en la almohada.
El lunes nos levantamos tempranito de vuelta. Era nuestro último día en la ciudad y todavía nos quedaba mucho por recorrer. Hicimos el mismo itinerario inicial: nos tomamos el 27 y bajamos en la Plaza Cibeles, pero esta vez nos fuimos caminando hasta la puerta de Alcalá, donde tuvimos problemas para sacarnos una foto (vean el otro video en facebook también). De ahí nos íbamos a ir al museo Reina Sofía, pero en el camino entramos a la “Caixa Forum”, donde había una exposición de fotos de una fotógrafa que se llama Isabel Muñoz que hizo un proyecto con UNICEF muy, muy lindo. Lo mejor es que era gratis, pero lo malo fue que había una tienda increíble donde te querías comprar todo, y si, la tentación pudo mas y me compre un libro sobre el Impresionismo (segundo libro de arte que me compro, me voy a volver con una biblioteca), decí que por lo menos me salio baratito.
De ahí, como nos tardamos más de la cuenta nos fuimos para la estación de trenes de Atocha, donde fue el atentado. Ediliciamente la estación es hermosa, y adentro han hecho todo como un bosque tropical muy bizarro. Aparte de la belleza arquitectónica adentro hay toda una especie de monumento en honor a los que murieron en el atentado del 11-M. Todo lo que hay ahí tiene un significado que es largo de explicar, por eso les dejo acá un link para que los que estén interesados lean.
Como se nos hizo tardo salimos muertas de hambre y decidimos que antes de ir al museo íbamos a almorzar, y me comí mi primer pescado español en medio de la tierra y no en Granada que esta cerca del mar, jajaja.
Después de almuerzo que fue bastante malo nos fuimos al museo Centro de Arte reina Sofía. El edificio es hermoso, y ya va mostrando más o menos como es el estilo de las obras que ahí hay. Este es mucho más moderno, por lo que las obras son contemporáneas. Algunas fueron muy colgadas, pero la verdad, sin menos preciar al Prado, me quedo con ese estilo.
Me enamoré completa y absolutamente de los cuadros de Miró, y vimos el “Guernica” de Picasso, la verdad eso fue surrealista (siguiendo con el estilo del museo… jajaja).
Ya se nos hizo la hora y teníamos que volver, pero yo no iba a abandonar Madrid sin haberme tomado un café en Starbucks en honor a mi mejor amigo Julián, así que la hice caminar a Vicky hasta ahí y me compré un café con un muffing de chocolate con pedacitos de chocolate adentro (bien Light), el café dejó mucho que desear, pero el muffing era para morirse!
Y bueno, de vuelta fueron dos subtes, esperas en las terminales y emprender las 5 horas de colectivo de vuelta, pero esta vez aparte de música tenía una almohadita conmigo.
Espero que les haya entretenido leer esto y no se haya puesto muy denso. Les mando besos con lo que me queda de sabor madrileño!

3 comentarios:

  1. Linda descripcion de tus actividades.
    Me encanta lo que estas haciendo y como lo estas tomando. Un besito grande!!!
    Tio Popo.-

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  2. como q starbucks tiene mal café?? es un atentado decir eso mili!! Igual mejor, asi no es competencia para NUESTRO café que pondremos próximamente con todos los euros q te sobren y mis restos de salario!!

    Me encantó tu findee!! 10 veces mejor que el mío!! tienen una casa al lado del lago? q envidiaaa!! sueño con tener una casa asÍ! y con bosques alrededor y caballos! (sisi, la casa de heidi se v a llamar)

    Bueno Mili, como veo q con los horarios andamos muy atravesadas te mando un beso gigante por acá! Igual de ste finde no pasa!! decime nomás si vas a estar por tu hogar y te llamoO!!! Quiero oírteee!!!
    Besoooooooosssssssss

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  3. rubia.... preciosa... pequita.... un finde increible.... indescriptible.... debe ser estar ahi, sentir que por fin estás frente a lugares, espacios y obras de arte que siempre has sentido nombrar. El otro día en un evento estaba lleno de muffing todos decorados, de colores, con estrellitas.... y por supuesto llegaste a mi mente en milésimas de segundos....
    te extraño amiga.... y te quiero mucho más.
    besotes gigantes, y abrazos super cálidos, para una persona q a pesar de estar a miles de kilometros, está muy cerca.
    Vicky.

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