Cuando llegamos a Granada y preguntamos por el clima alguien tuvo la maldad de decirnos que acá no llovia.
Nuestros cuerpos no estan acostumbrados a dos inviernos seguidos, y esta llovizna constante no ayuda demasiado, solo dan ganas de quedarse acurrucado en la cama tapado hasta la nariz.
Si al menos al mirar por la ventana se viera algo mas o menos así....

jaja me encantan esas fotooos!!!!
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarY me encantan los días de lluvia!
ResponderEliminarEse olor a tierra mojada me hace acordar a mi campo, a mis primos, a cabalgatas pasadas por agua o galopadas al mango para que no se mojen las monturas! A mi primer beso,a un amor perdido! (unos cuantos debería decir)
y en general tmbn hace q me inspire y q me ponga a escribir!!
Me encanta porque es nostálgica! viene para refrescarnos las cosas lindas que la vida nos ha ido dando!
Aunque bueno entiendo tu punto mili, una cosa es un día, dos..hasta tres días de lluvia! Pero ya después empieza a ser un problema!
Besos miluluu!! Espero que no sigas pasándote por agua!
TE QUIEROOO!